Conducir un coche de alquiler en España
Conducir en España es fácil y las carreteras son buenas. Se circula por la derecha, las autovías son rápidas y en su mayoría gratuitas, y las normas son parecidas a las del resto de Europa. Lo que conviene tener en cuenta son los límites de velocidad en las carreteras secundarias, la nueva baliza V16, las zonas de bajas emisiones de las ciudades y las multas a conductores no residentes. Esto es lo que importa con un coche de alquiler.
Lo básico
Con esto claro, lo demás va solo. Los límites van en kilómetros por hora y las distancias en kilómetros.
Se circula por la derecha
Se adelanta por la izquierda, en las rotondas cede el paso a quien ya circula y mantente a la derecha en autovía.
Límites de velocidad
120 en autovía, 90 en carretera convencional, 50 en travesías y 30 en calles de un solo carril. Ojo a la bajada al entrar en el pueblo.
Tasa de alcohol
0,5 g/l en sangre, y 0,3 para conductores noveles en sus dos primeros años. Lo más sencillo es no beber nada.
Equipamiento obligatorio
Un chaleco reflectante al alcance dentro del coche y la baliza V16. En un alquiler español ya deberían venir, pero compruébalo.
Novedad 2026: la baliza V16 sustituye a los triángulos
Desde el 1 de enero de 2026, los vehículos matriculados en España deben llevar una baliza de emergencia V16 conectada en lugar de los antiguos triángulos: una pequeña luz amarilla que colocas en el techo sin salir del coche y que además envía tu ubicación a la DGT. Esto afecta a los coches de alquiler matriculados en España, y en caso de avería es el conductor, no la compañía, quien responde si falta o no es un modelo homologado. Así que al recoger el coche, comprueba que lleva una V16 homologada. Quien circule con su propio coche de matrícula extranjera aún puede usar triángulos, pero eso no aplica a un coche de alquiler español.
Peajes y zonas de bajas emisiones
La mayoría de las autovías españolas son gratuitas -varias antiguas AP de peaje se liberaron en los últimos años-, pero quedan algunos tramos de peaje y túneles, que se pagan con tarjeta, en efectivo o con un dispositivo electrónico. Lo más importante es la zona de bajas emisiones (ZBE). Madrid, Barcelona y una lista creciente de ciudades restringen el acceso de los coches más antiguos al centro, con multas de unos 200 euros. Un coche de alquiler no da problema aquí: los coches de alquiler españoles son lo bastante nuevos para llevar la etiqueta ambiental de la DGT que corresponde, así que pueden entrar; solo comprueba que la pegatina está en el parabrisas.
Aparcamiento y multas
El aparcamiento en la calle va por colores: las líneas azules son zona de pago con parquímetro, las verdes están reservadas sobre todo a residentes y las amarillas prohíben aparcar. En los cascos antiguos, un aparcamiento subterráneo suele dar menos quebraderos que buscar sitio. Un detalle para quien no es residente: las multas de tráfico pueden cobrarse en el acto, y una multa de radar o de peaje sin pagar te llegará luego a través de la compañía de alquiler, con un recargo de gestión. Atención a las bajadas de velocidad al entrar en los pueblos, que es el fallo más común.
Comprobación rápida al recoger el coche
- Baliza V16 - que lleve una homologada y conectada.
- Chaleco reflectante - dentro del habitáculo, no en el maletero.
- Etiqueta de la DGT - en el parabrisas, para las zonas de bajas emisiones.
- Tipo de combustible - confirma si es gasolina o diésel antes del primer repostaje.
- Daños previos - fotografíalos y asegúrate de que constan en el contrato.